Bastón llamado «de San Antón» o del obispo Barrientos
Anónimo de Avignon / Marca frustra
Último cuarto del siglo XIV
Madera de ébano y plata sobredorada / 112 x 18 cm
Fundación Simón Ruiz (obra depositada en el Museo de las Ferias)
Inscripciones : «IHS», «GREGORIO XIº, «BENEDICTO XIIIº», «CLEMENS VIIº»
Escudos con las insignias papales y con los blasones de los Luna (Benedicto XIII) y de los Genève (Clemente VII)


Funda del bastón llamado «de San Antón» o del obispo Barrientos

Anónimo castellano
Último tercio del siglo XV
Cuero repujado / 115 x 24 cm
Inscripción : «DE DYOS / VYEN EL / BYEN/ E DELLAS AVEIAS / LA MYEL / E DELA MA[R LA SAL]

Restauración: Amalia Durán y Amparo Sánchez (1999)


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Es bien sabido que el obispo medinense Fray Lope de Barrientos fue una de las figuras señeras durante los reinados de Juan II y Enrique IV. Del patrimonio que dejó en su villa natal ha llegado hasta nosotros un pequeño conjunto de objetos artísticos de muy alta calidad artística y gran interés histórico. Entre ellos destaca esta singular pieza realizada en madera de ébano con empuñadura y anillos o abrazaderas de plata sobredorada sobre las que podemos contemplar varios escudos de tipo francés y nombres cincelados que corresponden a tres papas reinantes durante los tiempos del Cisma de Occidente (1378-1417). Por su forma, se aleja de los modelos habituales de los báculos episcopales, esto es, los cayados litúrgicos rematados en rosca, cuyos antecedentes se remontan a los orígenes del Cristianismo; por el contrario, el bastón, que creemos de factura aviñonense, presenta una empuñadura rematada en forma de thau o cruz egipcia, en la cual aparece el anagrama del “IHS” (Iesus Homine Salvator) formado con clavos pasionales, una cartela con el nombre de «GREGORIO XIº» que corresponde al pontífice de este nombre (Pierre Roger, 1370-1378), artífice del traslado de la sede papal de Avignon a Roma y a cuya muerte se produce el citado Gran Cisma; y una marca frustra, quizá la de la ciudad de Avignon.

El primero de los anillos contiene dos escudos: uno papal, con las llaves de San Pedro, y otro -junto a una cartela con el nombre de “BENEDICTO XIIIº”- con las armas del célebre Papa Luna (Pedro de Luna, pontífice entre 1378 y 1414), elegido por los prelados disidentes de Avignon y defensor en su momento de Fernando de Antequera en el Compromiso de Caspe. En el segundo anillo aparece nuevamente el escudo pontificio, esta vez junto al del antipapa “CLEMENES VIIº” (Robert de Genève, 1378-1394) opositor del romano Urbano VI. Por último, en la tercera abrazadera, aparece de nuevo del blasón cortado en punta con las armas del Papa Luna, sin inscripción alguna, acompañado del escudo con las llaves de San Pedro.

Tan preciada pieza se conserva en el interior de una funda realizada en un soporte de cuero y cartón recubierto con dos fragmentos de piel de tonos originalmente verde esmeralda; su superficie presenta de un lado motivos decorativos repujados con hojas de acanto y otros temas vegetales, del otro una inscripción que dice:

«DE DYOS / VYEN EL / BYEN / E DELLAS / AVEIAS / LA MYEL / E DELA / MA[R LA SAL..]» frase de resonancias bíblicas (la primera parte procede de Job 2,10) que aparece recogida por vez primera en la obra de Hernán Núñez Refranes y proverbios en romance… (Salamanca, Juan de Cánova, 1555) y que hoy en día puede hallarse en cualquier compendio de refranes populares y frases hechas.

No conocemos con detalle cuándo y en qué circunstancias llegan a manos de Barrientos el bastón y su funda, aunque pensamos que el primero bien pudiera ser un regalo ofrecido en la Santa Sede por una alta jerarquía de la Iglesia, en alguna de las embajadas que le llevaron hasta allí; la funda, de similar cronología, la creemos realizada en Castilla. No obstante en la historiografía local hemos encontrado una referencia concreta a esta singular pieza, que era considerada como una reliquia de gran veneración, en tanto que se tenía como “el báculo de San Antonio Abad”, esto es, del popular San Antón, eremita de la segunda mitad del siglo III, cuyo culto se difunde en Europa sobre todo a partir de los siglos XI y XII. Fray Lope depositó el bastón originariamente en el convento de San Andrés –lugar donde ingresó como dominico- y luego se veneró en el hospital de la Piedad y San Antonio Abad, establecimiento fundado por el propio Barrientos (Bula de Nicolás V, de 18 de abril de 1447) donde a buen seguro, por la propia titularidad del santo anacoreta, sería la más preciada de sus reliquias. Se habla del bastón como una «donación del Obispo Barrientos, que le obtuvo en Roma (?) como recuerdo del Pontífice, el que hoy posee el Hospital de abajo, que es fundación suya» (Ildefonso Rodríguez, Historia de Medina del Campo, 1913-1914, p.525). Al refundirse el hospital de la Piedad y San Antón en el General de Simón Ruiz en 1864, la pieza se incorporó a los fondos de la Fundación creada por este mercader banquero.

Antonio Sánchez del Barrio