Edificio sede: antigua iglesia de San Martín

El Museo de las Ferias tiene su sede en la antigua Iglesia de San Martín, templo que junto a su contiguo hospital de San Pedro de los Arcos, ya desaparecido, fueron fundados por el comendador Pedro de Ribera y su esposa María de Medina, cortesanos de los Reyes Católicos, quienes decidieron levantar esta iglesia frente a sus casas principales para que les sirviera de enterramiento. Convertida en iglesia parroquial, sustituyó a otra titulada de San Min, situada en el cerro de la Mota, que había desaparecido a fines del siglo XV. De su proceso de construcción conocemos pocas noticias documentales; partimos de que en 1512 ya se había levantado su capilla mayor, según consta en la inscripción del pie de la armadura. En las tres últimas décadas de ese siglo se suceden diversas obras de renovación; entre otras: en 1570, se rehace la vieja tribuna del coro situado a los pies, corriendo a cargo del carpintero Juan de Riberos; en 1598, se recompone el arco triunfal, cuya clave había quebrado, por los maestros Alonso García y Melchor de Riberos. Las últimas noticias de intervenciones arquitectónicas datan de 1801, año en que se construyó la bóveda de cañón con lunetos que cubre la nave central y una espadaña hacia la fachada principal. Tras un período de abandono en las décadas de los setenta y ochenta del siglo XX, en el que se trasladaron sus obras artísticas a la cercana parroquia de Santiago, se llevó a cabo una profunda rehabilitación integral del edificio entre 1990 y 1992 (junto con el contiguo palacio de los Falces) para destinar su interior a actividades de carácter cultural. En 1992 y 1998 fue la sede de las exposiciones “Raíces y Efemérides” y “Mercaderes y Cambistas”, actuaciones propiciatorias del Museo de las Ferias inaugurado en el año 2000.

Al exterior, el edificio presenta una gran simplicidad constructiva, destacando, en su fachada principal, una portada de medio punto con dovelas almohadilladas, flanqueada por medias columnas de capitel toscano y volutas jónicas que descansan sobre ménsulas avolutadas y estriadas; sobre la clave del arco campea el escudo de los fundadores rodeado por cuernos de la abundancia y más arriba una hornacina de medio punto, entre dobles pilastras, donde estuvo situado el grupo escultórico de San Martín compartiendo su capa con un pobre (anónimo castellano, siglo XVII), pieza que actualmente se halla en el cancel de entrada al museo. El uso y disposición de los elementos manieristas del primer cuerpo, hasta el escudo, aconsejan una datación cercana a las décadas centrales del siglo XVI, siendo posterior el segundo cuerpo rematado por una cornisa muy moldurada, cuya construcción ha de fijarse hacia mediados de la siguiente centuria.

En el interior destaca el espacio que ocupó la capilla mayor de la iglesia, que está cubierta por una extraordinaria armadura mudéjar de planta octogonal y tipo ataujerado, con complejas labores de lacería estrellada, realizadas íntegramente en madera dorada y policromada. Apoyada sobre cuatro trompas rematadas originariamente en los ángulos por escudetes con las armas de los fundadores, se compone de ocho faldones y un amplio almizate donde aparecen ruedas de nueve y doce brazos, formando figuras geométricas estrelladas de gran vistosidad; repartidos por los paños, cuelgan veintitrés mocárabes: dos ellos de grandes dimensiones –realmente son “piñas de mocárabes”- en el almizate y los veintiuno restantes en las gualderas. En el arrocabe, de dos franjas con una moldura sogueada entre ellas, se lee una inscripción que recorre todo el perímetro y que dice:

«PEDRO DE RIBERA, COMENDADOR DE CIEÇA, CAVALLERIZO MAIOR / CAPITAN E ALCAIDE DE CARTAGENA E MARYA DE MEDYNA SV MVJER CRIADOS DE L / OS PODEROSOS SEÑORES EL REY DON FERNANDO E LA REYNA DO / ÑA YSABEL DE GLORIOSA MEMORYA, EDIFICARON ESTA IGLESIA E OSPITAL. AÑO DE MIL D XII».

armadura

El citado arco de triunfo recompuesto en 1598, separa la capilla mayor de los tramos de la nave central que, como ya dijimos, está cubierta por una bóveda de cañón con lunetos. Por las excavaciones realizadas en el interior de esta nave en abril de 1990, con motivo de la rehabilitación del edificio, sabemos que el suelo original lo componían baldosas de barro cocido entre las que se disponían numerosas lápidas funerarias.

En el segundo tramo de la nave, hacia el lado del Evangelio, se abre otro espacio que corresponde a la que fuera capilla de Ntra. Sra. de la Asunción o «de los Palomares», nombre popular que ha llegado hasta nuestros días por ser fundada por la familia de este apellido en los primeros años del siglo XVII. En efecto, se conserva la escritura de su fundación por el medinense, encomendero en Yucatán, D. Martín de Palomar, con los dineros de la herencia de sus padres y su hermano Sebastián; no obstante la lejanía de su residencia habitual le obliga a conferir a su hermana Dª Leonor de Garibay (del mismo nombre que su madre) la realización efectiva de dicha fundación; los nombres de estos personajes, así como el título de la capilla, quedan reflejados en la inscripción que recorre el friso de sus muros:

«A HONRA Y GLORIA DE DIOS NVESTRO SEÑOR I DE LA ASSVMPTION DE SV SANCTISSIMA MADRE MANDO HACER ESTA CAPILLA MARTIN / DE PALOMAR HEREDERO DEL CAPITAN SEBASTIAN DE PALOMAR I GARIBAI SV HERMANO, HIJOS DE DIEGO DE PALOMAR I DE DOÑA LEONOR DE GARIBAI»

Su construcción se lleva a cabo entre 1603, año en que los maestros Francisco y Andrés López firman la escritura de obligación, y 1604, año en que acaban las obras. De planta cuadrada y con dos escalones para elevar lo que fuera su presbiterio, se cubre mediante una cúpula vaída ornamentada con el escudo de la familia fundadora que se repite en la clave y en las pechinas entre vistosos cueros recortados. Por su composición general y sus motivos ornamentales, aunque a escala más reducida, recuerda la cúpula realizada por los mismos maestros y en esos mismos años para la iglesia del hospital de Simón Ruiz.