libro-Farmacia
Publicaciones
>>

IMG_0800

El pasado 10 de diciembre de 2005 se presentó en el Museo de las Ferias El botamen de la Farmacia del Hospital de Simón Ruiz de Medina del Campo, recientemente restaurado y estudiado, fruto de cuyos trabajos es la edición de este libro editado por el Colegio de Farmacéuticos de Valladolid y la Fundación Museo de las Ferias.

Los ciento tres botes de la antigua botica del Hospital de la Inmaculada Concepción y San Diego de Alcalá -institución fundada a finales del siglo XVI por el mercader banquero Simón Ruiz- forman un conjunto excepcional, cuya conservación puede calificarse, sin duda alguna, como sorprendente.


En los últimos años, la preocupación por la salvaguarda de este singular botamen había sido puesta de manifiesto por instituciones oficiales y entidades culturales privadas que habían mostrado su interés por colaborar en su recuperación. Asimismo, en las últimas décadas, varios estudiosos de la historia de la farmacia española se refieren a él como un conjunto farmacéutico realmente notable y singular.


En fechas recientes fueron sustraídos varios botes de su emplazamiento en la sacristía de la iglesia del Hospital que poco después fueron recuperados volviendo a conservarse el conjunto en su integridad, al menos en la cuantía en que había llegado a nuestros días.

Este suceso, felizmente resuelto, sirvió de acicate para que desde el Museo se iniciaran una serie de contactos institucionales con el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Valladolid, cuya Junta de Gobierno acogió favorablemente las propuestas no sólo del estudio en profundidad del botamen, sino también su restauración integral, la edición del presente libro en el que se pone de manifiesto la importancia del conjunto patrimonial, así como su exposición pública en el Museo de las Ferias. Por su parte, el Colegio consigue la colaboración y patrocinio de Cajacírculo y el Grupo Cofares, que han resultado imprescindibles para llevar a cabo las labores científicas y de difusión del proyecto.

Además de la recuperación preventiva, limpieza y restauración del centenar de piezas, se ha efectuado su inventario, registro fotográfico, catalogación y estudio documental, del que ha resultado la identificación de todos y cada uno de los botes conservados y la auténtica valoración del conjunto gracias a las noticias documentales encontradas en el extraordinario Archivo Simón Ruiz, actualmente depositado en el Archivo Histórico Provincial de Valladolid.

Respecto a los estudios que se recogen en el presente libro catálogo, el Dr. Benito del Castillo García, en su artículo dedicado al “oficio de boticario en la Edad Moderna”, pasa revista a los sucesivos avances conocidos por la farmacia a lo largo de los siglos XVI, XVII y XVIII través de los siglos, la aparición e incidencia en la sociedad de nuevas sustancias medicinales y su uso terapéutico, así como su transmisión en libros y tratados elaborados por hombres de ciencia de reconocido prestigio.

“Los productos farmacéuticos de los siglos XVI y XVII” es el título de la aportación del Prof. Francisco Javier Puerto Sarmiento, en la que se repasa puntualmente la historia y consideración de los diferentes medicamentos y sustancias, sus pretendidas o reales indicaciones terapéuticas según los conocimientos de las diferentes épocas y el contexto histórico en que aparece la farmacia del Hospital de Simón Ruiz, llegando a considerar dicha botica –una vez conocidos con certeza los productos que la integraban- como uno de los establecimientos farmacéuticos más completos y avanzados de su tiempo.

Por último, Fernando Ramos González aborda de forma monográfica las características de la botica y el botamen del Hospital de Simón Ruiz, utilizando para ello documentación inédita procedente del Archivo Simón Ruiz.. Gracias a las nuevas noticias encontradas se descubren, entre otras noticias, los nombres de los primeros boticarios que estuvieron al frente de la farmacia hospitalaria, así como una relación exhaustiva de los productos y existencias que integraban la primitiva botica; de otra parte, se recoge el inventario completo y cronología de los botes conservados y se concluye con la transcripción del primer inventario conocido de la botica, fechado el 1 de mayo de 1628.

Cierra la presente edición, a modo de catálogo ilustrado, una muestra significativa de los botes conservados, cuyas cartelas nos informan de los diferentes productos que tuvieron en su día.