PIEZA DEL MES


SEPTIEMBRE 2007


Documentos históricos de los siete linajes de Medina del Campo

(1490 – 1768)
Archivo Municipal de Medina del Campo


En noviembre del año pasado se presentaba en el Museo un códice del siglo XVII titulado "Genealogías y familias nobles y antiguas de Medina del Campo", adquirido gracias a la financiación conjunta de la Fundación Museo de las Ferias y el Balneario Palacio de las Salinas. Se anunciaba entonces la edición próxima de un estudio dedicado a este importante manuscrito, a su historia particular y a sus contenidos más relevantes. El libro Los linajes de Medina del Campo en un manuscrito del siglo XVII, cuyo autor es Juan Carlos Moreno Moreno, recoge los resultados de este estudio e inicia la colección "Monografías del Archivo", serie de libros dedicados al patrimonio documental conservado en Medina del Campo, tanto en su Archivo Municipal como en los Archivos de la propia Fundación.

Con tal motivo, se ha considerado exponer en el Museo como "Pieza del Mes" de septiembre, una corta -pero muy significativa- serie de documentos relacionados con los antiguos linajes de Medina del Campo, todos ellos inéditos y procedentes de los ricos fondos del Archivo Municipal. Así, podrán contemplarse, con algunos fragmentos transcritos, varios manuscritos originales dedicados a sus privilegios, pleitos, elecciones de cargos, relaciones de caballeros adscritos a cada estirpe,… y, en absoluta primicia, el texto de creación en 1454 del Linaje de los Barrientos.


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Carta de los Reyes Católicos confirmando otra anterior del rey Juan II de Navarra, por la cual sólo los caballeros y escuderos pertenecientes a los distintos linajes de Medina del Campo sean los únicos que puedan elegir los cargos que queden vacantes. 29 de julio de 1490 (con carta inserta del 20 de agosto de 1428). Manuscrito sobre papel /  21’7 x 16 cm. Archivo Municipal de Medina del Campo. Caja 8-111

Carta del Príncipe Don Enrique para la constitución del linaje de Barrientos (9 de junio de 1454), inserta en la Ejecutoria ganada por los Linajes de Medina del Campo para que a los porteros de vara se les siga manteniendo en las procesiones. 21 de mayo de 1586. Manuscrito sobre papel /  31 x 22’2 cm. Archivo Municipal de Medina del Campo. Caja 413-6

Fragmento del Libro de los caballeros y escuderos de los linajes de Medina del Campo. 1693. Manuscrito sobre papel /  31 x 21’8 cm. Archivo Municipal de Medina del Campo. Caja 67-1255

Carta y votos emitidos de la reunión de la Junta de los Siete Linajes, celebrada para la elección de distintos cargos. 4 de enero de 1768. Manuscrito sobre papel /  31’3 x 21’5  cm. (10 x 15 cm. las papeletas). Archivo Municipal de Medina del Campo. Caja 409-9


Durante los últimos siglos de la Edad Media, la sociedad civil medinense está regida por un reducido grupo de familias dominantes que, organizadas en linajes, ejercen el gobierno efectivo de la Villa y Tierra desde los tiempos de la repoblación (siglos XI y XII). Esta forma de gobierno local es frecuente en la Castilla medieval y especialmente en los territorios de frontera de las villas de la "Extremadura castellana". Concretamente en Medina del Campo son siete los linajes que gobiernan la villa y están compuestos por "caballeros, escuderos y parientes".

Los más antiguos, si creemos a López Ossorio -quien asegura, sin aportar documentos fiables, que se remontan al año 734-, son los encabezados por: Pedro Benito, Sancho Ibáñez, Juan Gutiérrez Castellanos e Iván Morejón. A estos primeros linajes, se les suman dos nuevos creados en 1206: los Mercado, de procedencia anglosajona, y los Pollino, de ascendencia francesa. Por último, en 1454, se funda el nuevo linaje de los Barrientos, instituido por Enrique IV en la persona y estirpe del obispo Lope de Barrientos.

Los linajes eligen entre sus miembros los oficios u oficiales del Concejo. Entre ellos, los regidores (uno por linaje) son los de mayor importancia ya que se encargan del gobierno directo de la Villa y su Tierra, bajo el control real ejercido por el Corregidor; no tienen poderes judiciales pero nombran oficios menores y establecen las pautas de las diversas ordenanzas dictadas por el Concejo. Asimismo, los linajes nombran escribanos, al mayordomo encargado de las finanzas, a los alguaciles de vara, sayones, andadores, veedores, sexmeros y demás cargos inferiores. En principio, estos oficios son de carácter vitalicio y su provisión genera en ocasiones conflictos que acaban originando enfrentamientos familiares, incluso largos pleitos.

Esta estructura de poder conoce numerosas vicisitudes, reglamentos, formas de gobierno, etc., que culminan en una larga decadencia que llega a la refundición de los siete linajes en una Junta que se mantiene vigente hasta 1853, año del que se conoce su última reunión.

Antonio Sánchez del Barrio