PIEZA DEL MES


OCTUBRE 2004


Lápida de un clérigo
Anónimo
1477 (reverso aprovechado en 1798)
Piedra caliza / 175 x 72 x 18 cm.
Iglesia de Santiago el Real. Medina del Campo

Hasta su reciente depósito en el Museo de las Ferias, esta lápida se encontraba en la parroquia de Santiago, asentada desde 1770 en la iglesia del desaparecido convento de jesuitas de Medina del Campo. Aunque García Chico no la recoge en su catálogo de 1961, Martín González la cita entre los objetos inventariados en la capilla del Relicario de la citada iglesia en 1970. Se trata de una losa funeraria del siglo XV que fue reaprovechada en el siglo XVIII y tallada por el reverso. La pieza original es la lauda del sepulcro de un clérigo llamado Francisco Fernández, fallecido en el año 1477, según consta en la inscripción tallada en bajo relieve a lo largo de la orla que bordea la lápida. Aunque borrada en parte, se puede leer el nombre del destinatario y la fecha del fallecimiento: "AQUÍ YACE FRANCISCO FERNANDEZ ... REDO.... [FALL]ESCIÓ A VI DIAS DEL MES DE NOVIEMBRE AÑO DE M CCCC LXXVII". En el centro de la superficie está incisa la figura yacente de un sacerdote revestido con ornamentos litúrgicos, con la cabeza descansando sobre una almohada y con las manos juntas sobre el pecho. Han desparecido por completo los rasgos de la cara pero se reconoce su indumentaria que consta de bonete, casulla con orfrés alrededor del cuello, cenefa delantera adornada con una sucesión de tallos esquemáticos formando espirales, y el amito en la muñeca izquierda. Es un tipo de lápida funeraria sencilla que evoca los grabados de las planchas de metal que se traían desde Flandes.

En el reverso figuran un escudo tallado en relieve y una inscripción en la que se lee: "DIA 29 DE MARZO A[Ñ]O DE 1798 SE TRASLADARON AQVI DESDE LA ANTIGUA LOS HUESOS DE LOS SEÑORES DIEGO FERNÁNDEZ DE BOBADILLA Y D[ª] FRAN[CIS]CA DE SOMONTE SVS PADRES Y HERMANOS". El escudo heráldico, como es frecuente en el siglo XVIII, incluye las armas que la familia había acumulado mediante enlaces. Es un escudo terciado en palo, con las armas de los Bobadilla, descrito en los diccionarios heráldicos como cuartelado, 1 y 4 en campo de gules, un águila de plata, y 2 y 3 en campo de plata, una torre de cuyas ventanas y almenas salen lenguas de fuego. Las restantes armas deben de pertenecer al linaje local de los Ribera-Medina según aparecen ya en el siglo XVI en la iglesia de San Martín.

A partir de la inscripción del siglo XVIII sabemos que la citada lápida llegó a la parroquia de Santiago en 1798, procedente de la parroquia de Santa María de la Antigua, que había sido suprimida en 1786. Se sabe que en esta iglesia los Bobadilla tuvieron sus capillas y enterramientos e hicieron donaciones como la gran cruz de plata marcada con su escudo. El apellido aparece relacionado con las capillas de Nuestra Señora la Preñada y con la llamada de Santa Catalina o de los Bobadilla situada en el claustro de la iglesia. Esta última fue fundada por Diego Fernández de Medina el Viejo y en ella estaban enterrados varios miembros de la familia Bobadilla. Es difícil determinar, por lo común del apellido Fernández, si estos Fernández de Bobadilla cuyos restos cobijó finalmente esta losa eran los herederos del clérigo Francisco Fernández del siglo XV, pero cabe sospecharlo puesto que reaprovecharon su lápida. Cuando se hizo el traslado debía de hacer ya bastante tiempo que Diego Fernández de Bobadilla, su mujer Francisca de Somonte, sus padres y hermanos, habían fallecido, puesto que la inscripción al referirse a sus huesos denota un hecho pasado. Quizá sea el personaje de este nombre cuyas hermanas se encontraban enterradas en la capilla de Santa Catalina.

Clementina Julia Ara Gil
Catedrática de Historia de Arte. Universidad de Valladolid

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Anverso de 1477. AMPLIAR
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