PIEZA DEL MES - FEBRERO 2005

Cristo camino del Calvario
Anónimo castellano (seguidor de Michel Coxcie)
Segunda mitad del siglo XVI
Óleo sobre tabla
79 x 64’5 cm
Colegiata de San Antolín. Sacristía

Inscripción al reverso:
"Esta pintu / ra la dio pa / ra adorno / de la Sacristía / de esta insigne /
Colegiata Don /Manuel / Quintana / prior de / ella año / de 1774
"

Obra restaurada gracias a la financiación de la
Asociación Mujeres para la Democracia,
en los talleres de la Fundación Las Edades del Hombre


Esta tabla conservada en la sacristía de la Colegiata de San Antolín desde 1774, merced a la donación efectuada por el prior Manuel Quintana -según leemos en la inscripción posterior de la tabla-, responde a una representación de Cristo camino del Calvario que copia un original del pintor de Malinas Michel Coxcie, quien debió de concebirla a partir del cuadro de Cristo con la cruz a cuestas, de Sebastiano del Piombo (h.1535, Museo del Prado), artista veneciano cuyas composiciones calaron muy hondo en los círculos artísticos contrarreformistas de la España de la época.

Concretamente, este tema iconográfico perteneciente al ciclo de la Pasión de Cristo tuvo, por su carácter devocional y simbólico, una amplísima aceptación general en la sociedad de la segunda mitad del siglo XVI, existiendo por ello numerosas copias y réplicas que, en muchos casos, fueron encargadas por particulares con destino a sus oratorios privados, para luego, en sus últimos días, legarlas a templos o conventos. Esto ocurre, por citar algunos casos cercanos, con la tabla que nos ocupa y con otras vallisoletanas de similares características y parecidas dimensiones, conservadas en el monasterio de las Huelgas Reales y en la iglesia parroquial de San Miguel y San Julián, ésta de una gran calidad técnica.

El autor del modelo, Michel Coxcie, fue un maestro que gozó de la predilección del Felipe II, llegando algunas de sus obras a formar parte de la colección personal del monarca. En sus composiciones se advierte siempre un gran interés por las formas renacentistas italianas, con el uso de fuertes claroscuros sobre fondos neutros que confieren a los rostros y las manos una acusada luminosidad.

La relación de nuestro cuadro con la obra de Coxcie, especialmente con el original perteneciente a la colección de la Universidad Complutense, dado a conocer por Díaz Padrón en 1986, es poco menos que evidente tanto en el contraste de luces citado, como en la disposición general de la escena, la forma de sujetar la cruz con ambas manos y el modo de plegar las mangas de la túnica, que presenta muy parecidas tonalidades azuladas. Al igual que Coxcie, otros grandes artistas como Luis de Morales –recuérdese su conocido Nazareno del Colegio del Patriarca de Valencia- tomaron como modelo de muchas de sus representaciones obras nacidas de la inspiración de Sebastiano del Piombo, para componer cuadros llenos de expresividad y dramatismo con personajes que acusan, en el caso de "el Divino", mayores sufrimientos en unos rasgos faciales más secos y demacrados.

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