PIEZA DEL MES - JUNIO 2005

San Miguel Arcángel

Gregorio Fernández
Hacia 1605
Madera policromada / 71 cm
Iglesia parroquial de San Pedro, Serrada


La presente obra representa al arcángel San Miguel en el momento de vencer y expulsar del Cielo al arcángel rebelde Lucifer o Luzbel, al tiempo que realiza el pesaje de las buenas o malas acciones en vida de las almas de los que aspiran a entrar en el Paraíso. Resulta frecuente desde la Edad Media encontrar esta doble acción combinada de San Miguel, en la que aparece el ángel caído intentando coger uno de los platillos para hacer inclinar la balanza hacia él. Esta acción de la derrota de los ángeles rebeldes a Dios, liderados por Lucifer, se narra primero en Isaías (14, 12-15) y después en el Apocalipsis (12, 7-10).

La composición toma como punto de partida la escultura en bronce de "Carlos V y el Furor" que realizara en Milán Leone Leoni en 1551-1553, terminada posteriormente por Pompeo Leoni. También se aprecian claras influencias, en la composición del San Miguel, del Perseo de Benvenuto Cellini, obra de 1545–1554. Las posturas de los personajes son similares en una y otra obra, mostrando el arcángel, en nuestro caso, una actitud serena y de suave contraposto, frente a la agitación y dinamismo de Lucifer. La figura recuerda la antigua tradición medieval por la cual la Cristiandad demuestra su victoria sobre sus enemigos mediante del acto físico de tener al demonio bajo los pies.

En la talla de San Miguel se insertan ojos de cristal en su rostro, los de Lucifer son de madera aunque en el interior de los párpados una lámina de oro hace de base a la posterior pincelada rojiza, con el fin de ofrecer un efecto de centelleo. Asimismo presenta peleteados sobre las figuras, es decir, se añade a punta de pincel pelos y vellos que proporcionan más realismo a la escultura, haciendo una transición entre las carnaciones y los cabellos o los ropajes. En los cabellos del arcángel un hilo de oro delimita los mechones. La coraza, espaldar y túnica del arcángel están realizados mediante la técnica del estofado, con la intención de imitar las ricas estofas o tejidos en brocado.

Todo apunta a que esta obra sea una obra autógrafa y temprana del escultor Gregorio Fernández (Sarriá, Lugo 1576 – Valladolid, 1636). De idéntica composición al San Miguel del retablo mayor de la iglesia del mismo nombre en Valladolid, obra realizada por el maestro en 1606, tan sólo difieren en la disposición del ángel caído, que se presenta en perpendicular a las piernas del arcángel, suponemos que para poder apreciarse mejor la pieza en el retablo; por ello también el brazo izquierdo, en vez del derecho, de Lucifer se alza para permitir apreciar su rostro. Además, varias piezas del primer periodo del gran escultor presentan características técnicas similares a San Miguel, caso de las Virtudes de San Diego, del Museo Nacional de Escultura, o del Santo Ángel, del Museo Diocesano de Valladolid.

Nada sabemos acerca de como llegó esta pieza a la iglesia de Serrada. Es relevante que pasara desapercibida a Martín González en su gran monografía sobre el artista El Escultor Gregorio Hernández (1980); Jesús Urrea la menciona en el catálogo de la exposición Valladolid. Capital de la Corte (1601-1606) (2002) considerándola una réplica del ejemplar de la iglesia de San Miguel de Valladolid. Asimismo, Marcos Villán y Fraile Gómez la citan en el Catálogo Monumental del Antiguo Partido Judicial de Medina del Campo (2003) como obra de Gregorio Fernández.

Si comparamos la policromía de esta escultura con otras de la época, tanto por su técnica, motivos o tonalidades, podemos asegurar que estamos ante una obra, al menos la pictórica, de finales del siglo XVI o principios del XVII, con claras influencias de los dictados de la Contrarreforma. Teniendo en cuenta que la obra mencionada del retablo mayor de la iglesia de San Miguel se contrata el 26 de octubre de 1606, por otra parte el primer gran contrato de Gregorio Fernández, podríamos suponer que nuestra escultura pudiera ser un "prototipo" o modelo previo para el concurso, pues la calidad técnica y el gusto por el detalle en la obra de Serrada son propios de un artista en su juventud que quiere demostrar su valía. Urrea habla de la posible realización previa del San Miguel del retablo mencionado, antes de conseguir el contrato del resto de piezas; quien sabe si el Arcángel San Miguel de la iglesia de Serrada no sea el inicio de la carrera ascendente de Gregorio Fernández.

Francisco José Boldo Pascua
Conservador-Restaurador de Bienes Culturales 

  TRATAMIENTO DE CONSERVACIÓN – RESTAURACIÓN
  ESTADO DE CONSERVACIÓN PREVIO A LA INTERVENCIÓN
  • Abrasión o erosión en zonas puntuales de la superficie, provocando pérdida de policromía y aparejado, producidos por el trasiego del culto (vibraciones, golpes y roces) y sus diferentes colocaciones en el templo. Desencajado de piezas por los movimientos anteriormente citados

  • Leves grietas en el volumen escultórico por movimientos diferenciales entre las distintas partes de la escultura. Agrietamientos en superficie (craquelado) por no tener suficiente elasticidad la capa pictórica para adaptarse al movimiento de los mencionados movimientos

  • Levantamientos y pérdida de policromía por mala adhesión a la capa de aparejo

  • Acumulación de gotas de cera en toda la superficie de la obra, debido a la proximidad de velas y sistemas de iluminación tradicionales

  • Ennegrecimiento de policromía debido a barnices oxidados, acumulación de polvo superficial, humo, grasas…

  • Ataque de organismos xilófagos. Se localizan orificios de salida (2-3 mm. de diámetro) de galerías producidas por larvas de organismos xilófagos de forma muy puntual (tipo carcoma)

  • Mutilación de algunos dedos de las manos de ambas figuras debido a diversos golpes

  • Repolicromado del siglo XVIII en las carnaciones de las figuras

  • Repinte moderno de baja calidad general a toda la carnación de Lucifer

  • Pérdida de la balanza original en madera de San Miguel, ésta fue restituida por una de metal y precisión del siglo XVIII

      TRATAMIENTO REALIZADO

  • Desempolvado previo a toda la escultura

  • Desinsectación preventiva

  • Sentado de policromías mediante cola proteínica de forma puntual

  • Eliminación de reintegraciones de volumen erróneas, caso de algunos dedos de ambas figuras

  • Eliminación del repinte moderno de la figura de Lucifer y eliminación del repolicromado del siglo XVIII de las carnaciones de las dos figuras

  • Eliminación del repolicromado del siglo XVIII de las carnaciones

  • Limpieza superficial de carnaciones originales mediante limpieza química

  • Limpieza de la balanza y los platillos, por medio de producto químico especializado

  • Eliminación de barniz gomoso en las vestiduras de San Miguel, mediante limpieza química

  • Sellado de fisuras y grietas de mayor entidad mediante resina epoxídica

  • Reconstrucción volumétrica de la moldura inferior de la peana

  • Colocación de cadenas a los platillos de la balanza

  • Reintegración cromática de las lagunas de policromía por medio de acuarelas. Las técnicas identificativas han sido las siguientes: tratteggio, puntillismo y tintas planas

  • Capa final de protección general a toda la obra mediante aplicación de resina acrílica. Barniz brillante para vestiduras, barniz semi-mate para las carnaciones

Francisco José Boldo Pascua
Conservador-Restaurador de Bienes Culturales

       GALERÍA DE IMÁGENES DURANTE EL PROCESO DE RESTAURACIÓN:

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