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PIEZA DEL MES FEBRERO 2004
Testamento original del Obispo Fray
Lope de Barrientos |
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Fray Lope, destacado dominico que ocupó sucesivamente las sillas episcopales de Segovia, Ávila y Cuenca, muriendo electo de la de Santiago, fue un notable personaje de los reinados de Juan II y Enrique IV, llegando a ser Consejero y Canciller Mayor del primero y Preceptor del segundo (también lo fue, junto con Gonzalo de Illescas, de la reina Isabel la Católica). Nacido en Medina del Campo en 1382 y muerto en Cuenca en 1469, dictó su testamento en 1454 -hace ahora 550 años- ante el notario apostólico Velasco Sánchez y en él determinó el destino de su ingente patrimonio personal. La profesora Paloma Cuenca, en su estudio El legado testamentario de Lope de Barrientos (1996), establece tres partes principales en el documento, a saber: la dedicada a los aspectos legales sobre los bienes propios que puede legar (ff.1rº-7vº), en la que se incluye una licencia de 1446 otorgada por el Papa Eugenio IV y una "espeçial facultad" de Nicolás V, fechada en 1447; una segunda parte en la que se especifican las mandas testamentarias con los nombres de las instituciones y personas allegadas, destinatarias de sus bienes (ff.8rº-13vº), y, por último, la dedicada a la validación del documento con los nombramientos de testigos y albaceas, concluyendo con la firma, rúbrica y signo de veracidad del notario apostólico Velasco Sánchez. Sin duda, la parte más interesante desde el punto de vista histórico es la segunda, en la cual aparecen citados los bienes patrimoniales de fray Lope; entre ellos, numerosos cálices, "vestimentas chapadas", portapaces, reliquias, incensarios, jarras, y demás enseres litúrgicos,... diferentes cantidades de maravedís para instituciones eclesiásticas, parientes, criados, escuderos, etc. Gracias a esta relación conocemos de primera mano los pormenores del cuantioso volumen de su fortuna personal, así como los nombres de su familiares más allegados, especialmente sus dos sobrinos Pedro y Diego, a quienes encomienda los detalles más personales cuando llegue el momento de su muerte. Por último, hagamos mención de varias piezas artísticas conservadas actualmente en el Museo de las Ferias que son aludidas expresamente en el testamento: un cáliz con sus armas, un bastón en forma de thau, con su funda -el llamado "bastón de San Antón"-, un pectoral relicario y una sobrecopa gótica, todas ellas piezas procedentes del citado hospital medinense de San Antón, en cuya iglesia quiso ser enterrado. Con ellas, la extraordinaria escultura funeraria orante en alabastro -la más antigua de su tipología en el arte español- que se halla expuesta tras este documento. La cita textual es como sigue y confirma su ejecución antes de 1454: "mandamos nuestro cuerpo miserable a la tierra de que fue formado, que lo entierren e sepulten en la nuestra capilla mayor del nuestro ospital de la villa de medina del campo, logar que para ello tenemos deputado e lo pongan debaxo del bulto de alabastro segund e por la via que lo nos tenemos fecho y ordenado en medio de la dicha nuestra capilla del dicho nuestro ospital...". |