|



<< Piezas del Mes
2002 |
Es bien sabido que el obispo medinense Fray Lope de
Barrientos fue una de las figuras señeras durante los reinados de Juan II
y Enrique IV. Del patrimonio que dejó en su villa natal ha llegado hasta
nosotros un pequeño conjunto de objetos artísticos de muy alta calidad
artística y gran interés histórico. Entre ellos destaca esta singular
pieza realizada en madera de ébano con empuñadura y anillos o
abrazaderas de plata sobredorada sobre las que podemos contemplar varios
escudos de tipo francés y nombres cincelados que corresponden a tres
papas reinantes durante los tiempos del Cisma de Occidente (1378-1417).
Por su forma, se aleja de los modelos habituales de los báculos
episcopales, esto es, los cayados litúrgicos rematados en rosca, cuyos
antecedentes se remontan a los orígenes del Cristianismo; por el
contrario, el bastón, que creemos de factura aviñonense, presenta una
empuñadura rematada en forma de thau o cruz egipcia, en la cual aparece
el anagrama del “IHS” (Iesus Homine Salvator) formado con clavos
pasionales, una cartela con el nombre de "GREGORIO XIº" que
corresponde al pontífice de este nombre (Pierre Roger, 1370-1378),
artífice del traslado de la sede papal de Avignon a Roma y a cuya muerte
se produce el citado Gran Cisma; y una marca frustra, quizá la de la
ciudad de Avignon.
El primero de
los anillos contiene dos escudos: uno papal, con las llaves de San
Pedro, y otro -junto a una cartela con el nombre de “BENEDICTO XIIIº”-
con las armas del célebre Papa Luna (Pedro de Luna, pontífice entre
1378 y 1414), elegido por los prelados disidentes de Avignon y
defensor en su momento de Fernando de Antequera en el Compromiso de
Caspe. En el segundo anillo aparece nuevamente el escudo pontificio,
esta vez junto al del antipapa “CLEMENES VIIº” (Robert de Genève,
1378-1394) opositor del romano Urbano VI. Por último, en la tercera
abrazadera, aparece de nuevo del blasón cortado en punta con las
armas del Papa Luna, sin inscripción alguna, acompañado del escudo
con las llaves de San Pedro.
|

|

|

|

|
|
Tan preciada pieza se conserva en el interior
de una funda realizada en un soporte de cuero y cartón recubierto
con dos fragmentos de piel de tonos originalmente verde esmeralda;
su superficie presenta de un lado motivos decorativos repujados con
hojas de acanto y otros temas vegetales, del otro una inscripción
que dice:
“DE DYOS / VYEN EL / BYEN / E DELLAS / AVEIAS / LA MYEL /
E DELAS / MA (ilegible)“ frase de resonancias bíblicas (la primera
parte procede de Job 2,10) que aparece recogida por vez primera en
la obra de Hernán
Núñez Refranes y proverbios en
romance... (Salamanca, Juan de Cánova, 1555)
y que hoy en día puede hallarse en cualquier compendio de refranes
populares y frases hechas.
No conocemos con detalle cuándo y en qué circunstancias llegan a
manos de Barrientos el bastón y su funda, aunque pensamos que el
primero bien pudiera ser un regalo ofrecido en la Santa Sede por una
alta jerarquía de la Iglesia, en alguna de las embajadas que le
llevaron hasta allí; la funda, de similar cronología, la creemos
realizada en Castilla. No obstante en
la historiografía local hemos encontrado una referencia concreta a
esta singular pieza, que era considerada como una reliquia de gran
veneración, en tanto que se tenía como “un báculo de San Antonio Abad”, esto es, del popular San Antón,
eremita de la segunda mitad del siglo III, cuyo culto se difunde en
Europa sobre todo a partir de los siglos XI y XII. Fray Lope
depositó el bastón originariamente en el convento de San Andrés
–lugar donde ingresó como dominico- y luego se veneró en el hospital
de la Piedad y San Antonio Abad, establecimiento fundado por el
propio Barrientos (Bula de Nicolás V, de 18 de abril de 1447) donde
a buen seguro, por la propia titularidad del santo anacoreta, sería
la más preciada de sus reliquias. Se habla del bastón como una “donación
del Obispo Barrientos, que le obtuvo en Roma
(?) como recuerdo del Pontífice, el que hoy posee el Hospital de abajo, que
es fundación suya" (I. Rodríguez, Historia de Medina del Campo, 1913-1914, p.525). Al refundirse el
hospital de la Piedad y San Antón en el General de Simón Ruiz en
1864, la pieza se incorporó a los fondos de la Fundación creada por
este mercader banquero.
|
|