|
PIEZA DEL MES - DICIEMBRE 2001 |
|
|
|
|
|
|
Se tiene a esta escultura como la titular de una pequeña ermita situada entre los torreones que formaban la Puerta de Salamanca (perteneciente a la tercera cerca de Medina del Campo) acogida bajo la advocación popular de Ntra. Señora de las Nieves o de la Esperanza. Desde el punto de vista iconográfico, la pieza responde a las características habituales de las imágenes marianas de los comienzos del siglo XVI, en las que ya se acusa una tendencia a la concepción naturalista de los rostros de los personajes representados. La Virgen, que luce en su pecho un largo collar que recuerda las formas de un rosario, muestra en su mano derecha un pequeño fruto, símbolo de su papel en la redención del género humano; por su parte, el Niño aparece vestido con la túnica abierta en alusión a su naturaleza humana, pero sosteniendo una esfera en representación de su poder sobrenatural sobre el mundo y los hombres. La corona de estaño dorado que luce María es un buen ejemplo del tipo de orfebrería de devoción que se hace por aquellas décadas, de la cual no nos han llegado muchas piezas, merced a la fragilidad de los materiales empleados. Su composición se basa en el entrelazado de motivos vegetales en el que aún pueden apreciarse los restos y rebabas resultantes del proceso de fundición, al no haberse perfilado la pieza con el suficiente esmero. Conocemos bien la historia particular de esta imagen gracias a las referencias que hemos encontrado de ella -y de la capilla de la que fue titular-, tanto en el Archivo Municipal de Medina del Campo como en la historiografía local. Por López Ossorio, que escribió entre 1610 y 1614, sabemos que para el culto de esta capilla de Ntra. Sra. de las Nieves, los Reyes Católicos habían otorgado un privilegio según el cual se debían pagar seis maravedíes por cada carga de mercancía que llegara procedente de Portugal y se asentara en la calle de Salamanca durante las ferias. En torno a 1600 la monumental puerta donde se alojaba la capilla se hundió sin ocasionar desgracias personales, lo que supuso la intervención milagrosa de la Virgen. El cronista describe el suceso en estos términos: Precisamente una de las coronas de estaño dorado aludidas en el relato (la de la Virgen) fue hallada recientemente entre los bienes de la Fundación Simón Ruiz, circunstancia de fácil explicación ya que consta documentalmente el traslado de los bienes de la ermita de Ntra. Sra. de las Nieves -incluida la escultura titular- hasta la iglesia del Hospital General cuando, en junio de 1872, se decide el derribo definitivo de la Puerta de Salamanca (AMMC, c.320-1, ff.54v-55v). Aquel prodigioso acontecimiento, considerado entonces como milagroso, propiciaría la conservación del ajuar original de la imagen cuando éste es renovado en la segunda mitad del siglo XVII (se sustituyeron las coronas de estaño sobredorado por otras de plata y rostrillos del mismo metal). Con la incorporación de la escultura a la colección expuesta en el Museo de las Ferias, y tras comprobar la correspondencia evidente entre la propia pieza y la corona original, ésta se dispone de nuevo sobre la cabeza de la Virgen y se retiran los aderezos posteriores. |
|
|
|
|