PIEZA DEL MES - DICIEMBRE 2001


Virgen con el Niño

(Virgen de las Nieves o de la Esperanza)

Anónimo castellano
Comienzos del siglo XVI
Madera policromada / Estaño y plomo sobredorados (corona)
Fundación Simón Ruiz

Restauración: Luisa Pérez Rodríguez


Se tiene a esta escultura como la titular de una pequeña ermita situada entre los torreones que formaban la Puerta de Salamanca (perteneciente a la tercera cerca de Medina del Campo) acogida bajo la advocación popular de Ntra. Señora de las Nieves o de la Esperanza.

Desde el punto de vista iconográfico, la pieza responde a las características habituales de las imágenes marianas de los comienzos del siglo XVI, en las que ya se acusa una tendencia a la concepción naturalista de los rostros de los personajes representados. La Virgen, que luce en su pecho un largo collar que recuerda las formas de un rosario, muestra en su mano derecha un pequeño fruto, símbolo de su papel en la redención del género humano; por su parte, el Niño aparece vestido con la túnica abierta en alusión a su naturaleza humana, pero sosteniendo una esfera en representación de su poder sobrenatural sobre el mundo y los hombres.

La corona de estaño dorado que luce María es un buen ejemplo del tipo de orfebrería de devoción que se hace por aquellas décadas, de la cual no nos han llegado muchas piezas, merced a la fragilidad de los materiales empleados. Su composición se basa en el entrelazado de motivos vegetales en el que aún pueden apreciarse los restos y rebabas resultantes del proceso de fundición, al no haberse perfilado la pieza con el suficiente esmero.

Conocemos bien la historia particular de esta imagen gracias a las referencias que hemos encontrado de ella -y de la capilla de la que fue titular-, tanto en el Archivo Municipal de Medina del Campo como en la historiografía local. Por López Ossorio, que escribió entre 1610 y 1614, sabemos que para el culto de esta capilla de Ntra. Sra. de las Nieves, los Reyes Católicos habían otorgado un privilegio según el cual se debían pagar seis maravedíes por cada carga de mercancía que llegara procedente de Portugal y se asentara en la calle de Salamanca durante las ferias. En torno a 1600 la monumental puerta donde se alojaba la capilla se hundió sin ocasionar desgracias personales, lo que supuso la intervención milagrosa de la Virgen. El cronista describe el suceso en estos términos:

 
"A las nueve del día, se cayó todo el arco de esta puerta, con la capilla donde estaba esta Santa Imagen, y fue tanta su caridad y amor que con los fieles tiene, que pasando por esta puerta toda la villa, porque es una calle de las más frecuentadas de ella, permitió su Magestad, que no pasase ninguno, ni a nadie hiciese ningún daño, admirado el pueblo del buen suceso, acudieron mucha gente, para buscar la Santa Imagen, que estaba debajo de toda la tierra, y estuvieron cavando muchos hombres,... hasta que vinieron a hallar y descubrir la Santa Imagen como estaba en su altar, así la hallaron, y el Santo Niño como le tenía, sin habérsele quebrado cosa ninguna, ni un dedo de sus santas manos, y tenían Ella y el Niño coronas de estaño dorado, y con ser material tan blando, no se había quitado ni un remate de las coronas...".

Precisamente una de las coronas de estaño dorado aludidas en el relato (la de la Virgen) fue hallada recientemente entre los bienes de la Fundación Simón Ruiz, circunstancia de fácil explicación ya que consta documentalmente el traslado de los bienes de la ermita de Ntra. Sra. de las Nieves -incluida la escultura titular- hasta la iglesia del Hospital General cuando, en junio de 1872, se decide el derribo definitivo de la Puerta de Salamanca (AMMC, c.320-1, ff.54v-55v).

Aquel prodigioso acontecimiento, considerado entonces como milagroso, propiciaría la conservación del ajuar original de la imagen cuando éste es renovado en la segunda mitad del siglo XVII (se sustituyeron las coronas de estaño sobredorado por otras de plata y rostrillos del mismo metal). Con la incorporación de la escultura a la colección expuesta en el Museo de las Ferias, y tras comprobar la correspondencia evidente entre la propia pieza y la corona original, ésta se dispone de nuevo sobre la cabeza de la Virgen y se retiran los aderezos posteriores.



Traza de la reforma de la Puerta y Arco de Salamanca

Juan Guardado (maestro de obras)
9 de febrero de 1677
Tinta sobre papel
Archivo Histórico Provincial de Valladolid

Leemos en el acta de la sesión plenaria del Ayuntamiento de Medina del Campo, de fecha 28 de noviembre de 1676 (hace ahora 325 años), el acuerdo del derribo de la antigua fábrica del Arco de Salamanca, con la intención de construir uno nuevo, en el mismo lugar, "con su capilla destinada a Nuestra Señora de la Esperanza", y, asimismo, el pago de los gastos ocasionados con arbitrios y limosnas (AMMC, c.284-2, ff.235v-236v).

Sabemos que la Puerta titulada de Salamanca era una de las quince con que contaba la tercera de las cercas que rodearon la villa, a la cual llegaba el antiguo camino de Salamanca o de Lisboa por los terrenos del ejido. Entre sus torreones, construidos en mampostería, tapial y verdugadas de ladrillo, estaba instalada la ermita de Ntra. Señora de las Nieves o de la Esperanza, cuya fiesta, el 6 de agosto, era celebrada por los medinenses con singular devoción.

La traza que presentamos como complemento a la pieza del mes de diciembre, la escultura de la Virgen de las Nieves, corresponde a la reforma que sigue al derribo acordado por el Ayuntamiento y citado más arriba. El diseño o "rasguño" que acompaña a las condiciones de ejecución de la obra nos muestra una monumental portada de dos cuerpos de altura coronada por frontis triangulares rematados en bolas sobre pirámides, con una puerta de acceso de arco rebajado sobre la cual campea el escudo de armas de Medina del Campo. El autor del proyecto es el maestro de obras vecino de la villa Juan Guardado, quien se compromete, entre otras cosas, a demoler el cubo "que está junto a las casas de los soldados", construyendo otro nuevo de planta cuadrada con pilares de refuerzo en las esquinas; el acabado será de albañilería y la cubierta a dos aguas. Se tiene buen cuidado de construir nuevos suelos y escaleras de acceso a la ermita de Ntra. Señora, ascendiendo a 8.500 reales de vellón el costo total de la obra.

El derribo definitivo de esta puerta de la muralla se acordará en la sesión del Ayuntamiento de 8 de junio de
1872, estableciéndose el traslado de las pertenencias de la ermita al Hospital General de Simón Ruiz.

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