Relación de adquisiciones de libros para el Cardenal Cisneros 1496 - 1509


1509
Manuscrito sobre papel / 32 x 22 cm.
Biblioteca Nacional de Madrid. Mss. 26.056/47


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Después de haber estudiado la relación de libros adquiridos por Cisneros con destino a su nueva universidad de Alcalá, entre 1496 y 1509, podemos afirmar que las ferias de Medina eran el centro de abastecimiento librario de las universidades castellanas y el centro del comercio internacional del Libro en España, ya desde el siglo XV. En ellas se da, desde luego, el comercio al por menor, y así, el 11 de febrero de 1504, Alonso de Salinas compra, por orden de Cisneros, dos biblias por el precio de 65 ducados. Pero, sobre todo, son un centro de comercio al por mayor, como lo demuestra el hecho de que entre el 22 de junio de 1497 y el 30 de julio de 1507 se hayan adquirido en ellas, por orden del Cardenal lotes de libros por valor de más de 23.629 maravedíes y 24 reales.

El manuscrito se conserva en la Biblioteca Nacional de España entre los papeles de José Amador de los Ríos, y contiene un documento cuya importancia, como fuente para el conocimiento del período inicial tanto de la Universidad de Alcalá como de las ferias de Medina del Campo, es fundamental.

Se trata de un cuaderno formado por 15 hojas que conservan la foliación antigua, XVIII-XXXII. El documento se conserva incompleto, ya que nos falta toda su primera parte, hecho que habrá que tener siempre presente y que condiciona sus posibilidades informativas.

En su escrituración han intervenido dos escribas que utilizan la letra humanística, el primero con resabios de la escritura cortesana y que, tal como era de esperar en un documento de esta clase, una relación de libros, se limitan a consignar una información muy limitada sobre cada uno de ellos, consistente en un calderón, un título o denominación del libro y, en el mejor de los casos la mención del autor.

Se trata de un documento claramente contable, unas cuentas, en un doble sentido, tanto desde el punto de vista de la justificación de los pagos realizados y del dinero invertido, como desde el de los libros adquiridos, y ello condiciona por completo su estructura formal, en la que el texto se dispone en columnas, de las que la central contiene la información sobre los libros y su precio, mientras en el margen izquierdo se dispone información análoga que, por las razones que fueran, no se introdujo en el momento oportuno, así como auténticos epígrafes, cronológicos o personales, que jalonan el texto, pero también el punteado efectuado por los controladores de las compras y el visto bueno de los mismos. El margen derecho se reserva para hacer constar la cantidad de volúmenes que componen cada obra, cuya suma total se va consignando al final de cada folio.

Las fechas extremas que aparecen en el documento son el 24 de septiembre de 1496 y el 24 de septiembre de 1509. La primera corresponde a la compra de un breviario para el Cardenal Cisneros, y la segunda a un pago realizado por el receptor Fernando de la Higuera de 300 maravedíes por un libro.

Por lo tanto, refleja el proceso de adquisición de libros destinados a la biblioteca del nuevo colegio de San Ildefonso, cuya fundación tendrá lugar en 1499, proceso que se inicia menos de un año después de la consagración de Cisneros como arzobispo de Toledo, el 11 de octubre de 1495, y que constituye uno de los indicios más precoces del proyecto universitario del Cardenal. Las cuentas se rinden ante este último, para su conocimiento y como control contable de la inversión realizada. Y esta constatación es la que me hace poner en relación estas cuentas con el primer inventario de la biblioteca del Colegio de San Ildefonso, redactado el año 1512 como consecuencia de la visita realizada a principios de ese año por el doctor Fernando de la Fuente, vicario General de la villa de Alcalá, y que se nos conserva con el título de "Index omnium librorum bibliotece Colegii Sancti Illefonsi oppidi Complutensis", en un inventario de rentas y bienes del Colegio, conservado en la Sección de Universidades del Archivo Histórico Nacional.

La relación entre este proceso constitutivo de la biblioteca del Colegio de San Ildefonso y las Cuentas me parece clara, en la medida en que estas últimas constituyen un antecedente del primer inventario, probablemente fueron utilizadas como base del mismo.

Por otra parte, el documento constituye el testimonio más antiguo conocido del papel desempeñado por las ferias de Medina del Campo como centro de abastecimiento librario de las universidades castellanas y centro del comercio internacional del Libro en España, ya desde el siglo XV. En él aparecen dichas ferias como centro del comercio al por menor. Pero, sobre todo, como centro del comercio al por mayor, a través del cual se difunde la bibliografía del Renacimiento, tanto italiano como nórdico en los grandes centros culturales de la España de fines del siglo XV y principios del XVI. Una buena parte de los libros salidos de los talleres de los impresores italianos, franceses y alemanes de la época, junto con lo mejor de la producción de las prensas que funcionan por entonces tanto en la Corona de Aragón como en la de Castilla, la adquieren los agentes del Cardenal Cisneros, entre 1496 y 1509, en las ferias de Medina del Campo.

Santiago Aguadé Nieto
Catedrático de la Universidad de Barcelona